En 1987, cuando la Convergencia Armónica, la conciencia colectiva de la Humanidad fue consultada en cuanto al futuro del Planeta. Había por lo menos dos posibilidades: una era ir hacia lo que muchos videntes habían predicho para el año 2000: el Armagedón o destrucción del planeta. Otra era un cambio de paradigma y el comienzo de una nueva era para la Humanidad. En conjunto elegimos esto último y comenzó el paso de antorchas para anclar en el planeta la Nueva Energía, una energía de Unidad y Universalidad.

La Nueva Energía precipitó el nacimiento de una Nueva Tierra. Kryon, el Maestro Magnético, es uno de los seres realizados del Universo que vino a asistirnos es este nacimiento. ¿Cómo? Cambiando la Rejilla Planetaria. La Rejilla Planetaria es una Red de comunicación con el ADN humano. Fue creada con este propósito por nosotros mismos, mucho antes de que poblásemos la tierra. El equilibrio entre luz (conciencia) y oscuridad (inconciencia) de la Rejilla fue cambiado radicalmente para que nuestro ADN recibiera una energía de Maestría. El cuerpo energético del planeta se transformó para sostener más conciencia y con él comenzó a nacer un Nuevo Humano o Humano Universal, consiente de su origen Espiritual y Universal.

El Nuevo Humano o Humano Universal necesitó a su vez modificar y fortalecer su anatomía energética ya que el sostener más de la propia luz es equivalente a pasar de una energía de 110 W a una de 220 W. El Nuevo Humano se dotó de una Rejilla o entramado Individual que está en evolución y continúa creciendo en la medida que somos capaces de sostener más luz. La comunicación se restableció entre el Hombre y el Universo y la posibilidad de recuperar nuestras memorias y nuestro poder están hoy al alcance de todos los que lo elijan.